Su tumba en París es lugar de peregrinación constante de admiradores, músicos, poetas y simples curiosos venidos de todo el mundo para rendir homenaje a un artista tan brillante e iconoclasta como provocador y autodestructivo.Una pequeña y sobria sepultura en el cementerio de Père-Lachaise recuerda al cantante de The Doors, uno de los grupos señeros de los años 60, encontrado muerto el 3 de julio de 1971 en la bañera de su apartamento en París, donde se había instalado cuatro meses antes con su novia, Pamela Courson.El habitual goteo ininterrumpido de personas a la tumba es aún más intenso en vísperas del aniversario. La multitud de flores, dibujos, fotos, velas, mensajes y partituras que cubren la lápida refleja la admiración que, 35 años después de su muerte, despierta todavía Morrison, nacido en la localidad estadounidense de Melbourne."James Douglas Morrison (1943-1971)" reza la placa metálica del sepulcro, acompañada de la inscripción en griego clásico "Tal como era, un demonio", según la traducción que consta en el libro del cementerio.
jueves, 2 de julio de 2009
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